Bandas angloparlantes que deciden llamarse Yo la tengo (pronunciesé iolachengou),El Perro del Mar(suecos!), The Delgados, Ramones o Luna.
Luke Wilson en Bottle Rocket (1996, Wes Anderson) entregandosé al amor de una paraguaya que no habla otra cosa que castellano (y guaraní capaz) y con la que, perdidos en la traducción, desatan absurdos malentendidos linguísticos.
Jagger (o cualquier otro visitante rocker de turno) escupiendo torpes arengas para el público local. Love poniendole a un tema Qué Vida! o los Tv on the radio haciendo Los mataban, integramente en castellano.
¿Un capricho idiomático? ¿Fonético?¿El inevitable contagio del avance de la población latina en el primer mundo? ¿O simplemente se coparon viendo un culebrón mexicano?
De éso trata éste post. Un homenaje a la deliciosa gracia que me causa escuchar la fonética de un yanqui, noruego o escocés al pronunciar el idioma castellano.
Spanish troll -
Mink Deville. El cantante es un ladrón desvergonzado de Lou Reed…pero eligió bien a quién robarle y lo hace muy bien.

Averiguando un poco encuentro una posible explicación al porqué de meterse con el castellano: el bajista de ésta banda neoyorquina de fines de los setenta era un tal Ruben Siguenza. Más latino, imposible. Promediando el tema se puede escuchar algo así:
“Rosita, adónde vas con mi carro, rosita? Tu sábes que te quiero….pero usted me quita todo….mi televisión, mi radio, ahora quiere llevar mi carro …no me haga así, venga aquí, usted sí que es salado” (sic). Brillante.
Qué Onda Guero - Beck. Bueno,…no mucha. Yo extraño al Beck de Mellow Gold. Acá por lo menos mete unas palabras castellanas que justifican su inclusión en el post.
Evil Hearted you -Pixies: “Vamos a jugar con la playa” cantan en Vamos (Surfer Rosa); "Hermanita ven conmigo,Hay aviones cada hora,Isla del encanta,Me voy!" en Isla de encanta (Come on Pilgrim) y hasta cuentan con amigos como Pico, Paco y Piedra en Crackity Jones (Doolittle). Pero, lejos, el mejor tema en castellano que hicieron está en el grandioso (casi tanto como los discos originales) Complete B Sides y es un cover de The Byrds doblado al español que jamás cansa y tiene la virtud de sonar siempre fresca. Aquí un fragmento:
"Sonriendo enganando, coqueteas conmigo hasta que no hay esperanza,
Respondiendo degradando, de rodillas intento agradarte.
Pero te quiero sin embargo y te deseo piedad,
A mi lado y veras lo que significas para mi"
Todos los dolores - Devendra Banhart. Este hippie trucho me cae mal desde que lo ví el año pasado. Pero tiene muy lindos temas, algunos en castellano. Igual, acá hay trampa: el tipo es yanqui pero vivió unos cuántos años en Venezuela.
Nat King Cole tiene dos temas en castellano en la banda de sonido de Happy together (Wong Kar Wai, 1995). Quizás quizás quizás es uno.
Jonathan Richman es Dios. Un bicho rarísimo en la historia del rock y bastante ninguneado me parece. J. R tiene el irremediable deseo de vivir eternamente enamorado y de encontrar el amor perfecto. Y lo cuenta (y lo canta) con un encanto y una gracia de otro planeta. Nadie más que él para cantarle al "enamoramiento". Temazos como Back in your life o Important in your life lo atestiguan. Y ahí está el más grandioso y sabio título jamás puesto a un disco sobre el tema: Not so much to be loved as to love.
Es que JR es un eterno niño, un romántico y un tipo feliz (sobre el vínculo entre niñez y rock ver ésta reciente nota –en la que no casualmente aparece implicado JR-). Cero cool, cero roquero, cero pose.
Veamos. Si en el momento en que saca su primer disco había que romper con el pasado y proclamar el no future JR ni se entero. Y capaz que estaba perdidamente enamorado por ahí, levitando en una nube llena de flechas y corazones partidos. El tiraba abajo el idotizante axioma rockero que propone la vida rápida y la muerte precoz (Dignified and old). Y mientras reafirmaba su conciencia le reprochaba a la chica que le gustaba el seguir saliendo con Jhonny, un hippie que pasaba el tiempo drogadondosé, y le aseguraba que él mismo debería ser su novio (I´m straight). Salía a cantar que todavía amaba a sus padres y al “viejo mundo”, aunque su novia neoyorquina no lo entendiera (Old World); y en el mismo disco decía que estaba enamorado con los EEUU y con el mundo moderno (y que no era tan malo como los estudiantes decían) para terminar agregando, casi a la pasada, y sin mucho que ver, pavada de cosa: que en verdad quería conseguir una “true girl” (Modern World). Pero, de nuevo: él es el grado cero de la impostura. Nada de cantar “I´m a looser, baby” o de vestirse como Jarvis Coocker, ponerse los anteojitos de nerd y hacernos creer que es la antítesis de lo cool (cuando en verdad todos sabemos que JC es lo más cool de lo cool). El va al Top of the pops con el menor divismo del mundo y el presentador (que se vé que no lo entiende) medio que lo termina boludeando por su extrañísima performance. Y ni hablar del humor de canciones como Abdul and Cleopatra, Dodge Veg-O-Matic, I´m a little dinosaur o Ice cream man .
Los que creen no conocerlo seguramente lo tienen si vieron There´s something about Mary (hermanos Farrelly); èl era el tarado que hacía la banda de sonido (¿y que también aparecìa cantando con su guitarra detràs de Cameron Dìaz o Ben Stiller?). Después seguramente están los que lo conocen por èsa enorme banda llamada The Modern Lovers. Pero si se quedan ahí se están perdiendo lo mejor: sus discos solitas con canciones en castellano. Imperdibles.
En Her Mystery not of High Heels tiene cuatro temazos cantados en español: Yo tengo una novia, Vampiresa mujer, El Joven se estremece y Con el merengue.
Y después tiene uno enteramente en castellano que ya con su título ¡Jonathan, te vas a emocionar! (¡qué título!) provoca a colgar un póster gigante de Jonathan en tu cuarto y a querer que sea tu mejor amigo.
En un mundo más honesto una epistemología de la cooperación y el amor sellarían la muerte definitiva de la dominación y el cálculo, y así, las madres del mundo, emocionadas, amamantarían a sus hijos con Roadrunner de fondo.
Acá dejo sólo tres temas: Papel de chicle, Yo tengo una novia y El joven se estremece. Pero pondría todos.
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